noticias de última hora : (
(ajá, murió fontanarrosa)
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ayuda a ver. si este blog sirve de algo, quiero que me ayuden. y es que tengo un problemón: amo a todas estas personas:
dulce
elisa
esmeralda
eva
eva, la otra
fabiola
fabiola, la otra
itzel
izara
jessica
jocelyn
karina
livier
marcela
maría
maría, la otra
marianela
marisol
mi chica yeyé
niche
pauli
paulina
raco
rebeka
sandra
sofía
sofía, la otra
svetlana
tamara
victoria
violeta
wana
sé que no doy datos suficientes –un blog por chica no bastaría ni en sueños. cada una, un mundito. la lista es larga, no puedo recortarla y sospecho que me faltan nombres. baste decir que todas son adorables a su manera:
de m. sabemos que tiene la cara más bonita de la ffyl, que ya es decir. además tiene un cuerpo flexibilísimo pues hace danza contemporánea –una pasión que rebasa la otra, la de la literatura. tiene una voz que inspira tanta serenidad como respeto.
a.o. vive a sus 45 años en la casa de sus padres. lo asume con madurez, aunque oculta un poco la zona (dice “vivo en lomas” y luego tenteras que habla de “lomas de tecamachalco”). sabe que, en cuanto consiga un trabajo más estable, volverá a su adorada independencia. a diferencia de muchas, no se apena por su condición. cuando comemos en primos me dice “platícame de tu vida, ¿qué has hecho?”, pero al menor respiro ella toma la palabra y no la suelta hasta llegar al postre. jamás me aburriría con ella.
c. tiene una voz delgadísima. es dura cuando sencabrona, pero conmigo nunca lo hace. cuando la conocí le pregunté que de dónde era. respondió que de puebla. yo, que andaba irreverente y mamón, no pude evitarlo: “entonces eres pipope”. no olvidaré jamás su cara de indignación, aunque creo que en el fondo sabía que no cualquiera se atreve. desde entonces nos llevamos con mucha ligereza: chuleo sus piernas, su culo, su escote mientras ella me sigue platicando de sus estudios de cocina.
c. y yo jugamos a los celos. una vez, pedísimos en la roma, me dijo “me voy a coger a mauro”. cuando voltié sorprendido salió corriendo como niña traviesa y se escondió, ciertamente, detrás del inmenso cuerpo de mauricio. su sonrisa es una supernova.
a f. la conocí hace poco: baila sola y eso es razón para terminar aquí este párrafo.
j. no tiene inconveniente en decirme que eternal sunshine es mejor película que heat. su entusiasmo, no tanto sus argumentos, me logran convencer por momentos. es mi diseñadora favorita –todo en su apariencia está calcudado. la última vez que la vi fue mientras convalecía en su casa después de una operación. se veía hermosisisísima. creo que tiene el cabello más negro, brillante y hermoso que he podido acariciar. cuando le mandél mensajito diciendo “me dijeron que sigues igual de bonita” respondió con esa humildad tan bella que la caracteriza “uyyy, qué lindo cumplido! ; )”. antes de despedirnos en la entrada de su casa nos miramos sabiendo que nos conocimos tarde, que vivir con una persona es una condena irremediable –mientras dura, por supuesto.
a su edad, nadie sabe tanto de cine como v. su padre, me dijo, es escultor. se enoja conmigo cuando la miro a los ojos, se aburre cuando no lo hago. lo suyo lo suyo es hablar de las películas que nunca nadie ha visto. y ahí nos quedamos hasta quel sol vacía la noche de su cama. imposible dormir con ella a un lado.
s. me hace reír como pocas personas. vaya: su risa es ya motivo de carcajadas. nerviosa, irrefrenable, cínica, difícil de complacer. no tiene ningún pedo: me dice que soy un wey infinitamente más chingón que su novio… enfrente de su novio. pobre tipín: sí se lo merece.
t. parece un imán: no hay ojos que se escapen a sus ojos, no hay hueco que se escape al olor de su cabello. no sabes si te pone atención cuando te mira, pero es imperativo no parpadear ni cerrar la boca: sabes que al menor titubeo se dará la media vuelta. su manejo de las comillas me “enloquece”: “te amo”, “yo también”, “uf”, ‘”no” “vuelvo” a beber “jamás”‘. una vez nos echamos como treinta mensajitos seguidos, ella enmedio de una “agobiante” “fiesta” en las águilas, yo afuera de la funeraria donde velamos a mi abuelo. luego me quedé dormido en el carro y, cuando desperté, me descubrí riéndome aún con las traducciones que habíamos escrito:
ella-”bad news have wings”.
yo-”caí en amor”.
ella-”when i woke up, the dinosaur was still there”.
yo-”little bull! little bull!”
abrí los ojos y un mensaje más: “my more felt weighs-me” (“mi más sentido pésame”, pues). no sé ni cómo se enteró.
s. es el amor que dejé pasar y que jamás podré tener. a decir verdad, es el amor de mi vida, si tal cosa existe. nunca nadie ha chuleado tanto mis fotos. escribe los ensayos más correctos de la carrera. no sabe llorar aunque, a veces, cuando me platica de su padre –o de su novio (odio a su novio)–, un destello de tristeza heredada brilla en sus ojitos de venado, que alcanzan a derramar inercialmente un par de lágrimas medio invisibles. una vez dibujamos un mapa de la ciudad en el que marcábamos nuestras churrerías favoritas –todas las churrerías eran nuestras favoritas. ella, francamente, merece un texto aparte –aunque, como dije, todas en la lista son una novela infinita y entretenidísima.
lo que pido es esto: alguien enséñeme a quererlas a todas o, en su defecto, a pararme con valor frente a cada una diciéndole que me disculpe, que no tengo el dinero ni el tiempo suficiente para amarla como a veces desearía. y luego enséñenme a estar solo.
