Archive for the ‘destrucción’ Category

villoro • el testigo

November 8, 2007

nadie conocía un poema de ramón lópez velarde ideal para definir esos lapsos en que él se ensombrecía y se abismaba hacia un recipiente de todo lo perdido:

el pozo me quería senilmente; aquel pozo
abundaba en lecciones de fortaleza, de alta
discreción, y de plenitud…
pero hoy, que su enseñanza de otros tiempos me falta,
comprendo que fui apenas un alumno vulgar
con aquel taciturno catedrático,
porque en mi diario empeño no he podido lograr
hacerme abismo y que la estrella amada,
al asomarse a mí, pierda pisada.

la hacienda de los cominos tenía un pozo en su primer patio. v.l. y gabriel se asomaron ahí infinidad de veces. al fondo del círculo enlamado había un agua nunca distinguible, a veces purificada por una tortuga, a veces envenenada con historias. una llave precisa, unas joyas faltantes, un cuchillo incriminatorio podían estar ahí.

[...]

gabriel iba a solicitar un poema pero la voz siguió sin consultarlo, con el tono enfático, molesto, de los que recitan por oficio:

¿dónde estará la niña
que en aquel lugarejo
una noche de baile
me habló de sus deseos
de viajar, y me dijo
su tedio?

después de la última estrofa, gabriel aguardó unos segundos.
-¿señor librado? -preguntó, con la formalidad que le imponía la pequeña provincia.
no hubo respuesta. bajó del palco, caminó entre las sillas, subió al escenario y contempló el teatro entero. el recitador se había ido.
fue a la jaula del canario. un sobre de cartón colgaba del borde. ahí dejó el billete. repasó el poema, uno de los pocos que sabía de memoria a pesar de la facilidad con que se grababa la métrica de lópez velarde. en su mente, sin la voz sobreactuada del recitador, los versos le traían a v.l.

niña que me dijiste
en aquel lugarejo
una noche de baile
confidencias de tedio:
dondequiera que exhales
tu suspiro discreto,
nuestras vidas son péndulos…

dos péndulos distantes
que oscilan paralelos
en una misma bruma
de invierno.

apoco no, gabriel?

October 30, 2007

debiste ser fotógrafo invisible,
lector osmótico escritor maldito.
debiste ser de barbas blancas, wey.

October 22, 2007
FANS DE LOS SIMPSON:
ADÓRENME


encuesta exprés / sms

October 20, 2007


el planteamiento

llevo semanas dándole vueltas al tema: por qué los detectives salvajes –la novela que roberto bolaño publicó en 1998– se ha apoderado de una especie de imaginario juvenil en nuestro país? por qué con tan aparente facilidad? qué predisposición impera en el público –en la cultura citadina, en el mercado o como quieran llamarle?

la metodología

ayer se me reveló una vía de averiguación, una encuesta que, aparentemente, es infalible y rebasa los límites generacionales. más allá del origen de mi curiosidad, los resultados son perturbadores. la pregunta es el epígrafe lowriano de la obra en cuestión:

¿QUIERE USTED LA SALVACIÓN DE MÉXICO?
¿QUIERE QUE CRISTO SEA NUESTRO REY?

las respuestas, en orden cronológico:

a. dijo ’sí, siempre lo quise’.
v. dijo ‘ay hijo, ahora qué tomaste?’
i. dijo ‘no lo necesitamos. tenemos a gabotrón’
c. dijo ‘nop’.
a. dijo ‘pues sí, no?’
g. dijo ‘no mames ke enamoras!’
e. dijo ‘cuál cristo? cuál rey? yo rezo pero no tanto’
m. preguntó ‘y eso qué quiere decir’. condescendientemente (sólo lo fui con ella) respondí. le arranqué esta suyísima respuesta: ‘bueno, yo digo que de salvación, nada’.
r. dijo ‘nomás k dejes de beber. beso’.
j. dijo ‘ja! eso qué! por cierto, cuánto es lo mínimo que cobrarías por la foto?’
s., siempre conversadora, sorprendió ’seguro. tú?’
t. del n.j. dijo ‘qué traes?’
g. preguntó ‘kien erz??’
v. dijo ‘ciao! q milagro! perdón?’
vl., naturalmente, quiso decir ‘no’, pero su crédito se había agotado.

la desoladora suma:

“sí” (la salvación de méxico y el reinado de cristo es único e indivisible):
3
“no” (o “me importan más otras cosas más banales –tu salud, por ejemplo”):
12.

para qué escribir cuando otros lo hacen por uno?

September 27, 2007

pedro y el lobo

September 3, 2007

——

[parado sobre mi cama,
tirando cosas viejas,
no puedo dejar de pensar]


si este cuerpo que peco amar quisiera
y en amar arrancara con las anclas
el bigardo barco que, tarareante,
tartamudo, zurca el mar misógino:
abandono puerto que desastro.

si estas manos que masturbo quisieran
sostener entre sus falangélidas
pezuñas a un palomo aprisionado
con el fin de cantar una victoria:
victoria de la muerte y la torpeza
(mucho entusiasmo) (sangre entre mis palmas).

si esta viga de tirol tuviera voluntad,
si tuviera esa soga que es pleonasmo,
si supiera, transparente, de nudos
que supieran matar gente;
cultivara el artificio de notas
que, bromistas, burlan culpas.
(artificio y desprestigio).
——————————si fueran
de viga y de soga los esponsales
únicamente para mofarse:
quebraran sus cuerpos y los del templo
para sepultar mis intenciones
y en medio del escombro carcajeante
levantar mi mano en polvo diciendo
lo siento, madre;
lo siento, padre;
lo siento, hermanita…
————————–miren! un lobo!
————————-
————————-

elegía xix: posibles traducciones en "soneto"

August 28, 2007

juanito hechcho -a·k·a· john donne-

incomodidad

uno de los versos más famosos de la poesía inglesa lleva varios años reclamando una traducción justiciera, no sólo al español, sino al mundo moderno. una actualización, pues. me refiero al fantástico verso 27 de la elegía xix, “to his mistress going to bed” que reza:

o, my america, my newfoundland

insatisfacción

creo que la traducción del octavio paz·ajero –o bueno: “nuestro” premio nobel de literatura de 1990– peca de un exceso de tacto y carece dese ingenio extra para cumplir con las exigencias de un texto/sorpresa, como seguramente lo fue la xix en 1669 –recordemos que ésta y otras cuatro elegías no lograron brincar la censura en la edición de 1633. por lo demás, la versión paciana tiende –únicamente tiende– más hacia el nosotros dos, hacia una dedicatoria exclusivista, mientras quel original se siente univesal, como algo que uno podría utilizar cientos de veces con cientos de personas distintas. (la traducción completa la pueden encontrar acá).

mi américa encontrada: terranova

propuestas

como en ande yo caliente nos preocupamos por la salud de la literatura, tenemos algunas propuestas a manera de apunte –y en forma de soneto– que quizá alguien, en algún rincón del planeta, decida aprovechar al momento de armar su propia versión.

  • mi intel inside, mi péntium vanguardista.
  • mi mars exprés, mi vida extraterrestre.
  • mi célula madre, mi no-más-cáncer.
  • mi cura para el sida y papiloma.
  • mi genoma humano, mi oveja dolly.
  • mi kikín, mi ferrán, mi pato gordo.
  • mi messi, gol del siglo; mi giovanni.
  • mi fiúneral, mi oquéi computadora.
  • mi amores perros, mi anderson más wes.
  • mi jobs, mi steve, mi ai, mi pod, mi phone.
  • mi blog, mi mai, mi speis, mi word más press.
  • mi al, mi gore, mi no-más-global-warming.
  • mi mac, mi windows vista, tres sesenta.
  • mi no envejecimiento a los cuarenta.

y ya, úsenlos como quieran.

una introducción tardía

August 20, 2007
todtnauberg, primavera de 1926.

aún borracho, martin despierta el 11 de abril después de una cena en honor de edmund, quien cumplió 67 tres días atrás. el bosque negro parece un buen lugar para mostrarlel manuscrito a su amigo y profesor. son las seis de la mañana y todo mundo duerme. nadie imagina nada.

noche del 10. a media cena –una botella circulando por sus venas es suficiente para poner en duda su rigor– martin se levanta. “la ambigüedad”, dice arrastrando la lengua, “presenta siempre a la avidez de novedades el espejismo de lo que busca y les da a las habladurías la ilusión de que todo está resuelto en ella”. días después, edmund habría de reconocer estas palabras en el manuscrito, pero en el momento nadie supo comprenderlo: sólo afirmaron con la cabeza complacientemente.

martin entral cuarto del ala este de su chalet, en el que duerme edmund. mira por la ventana. vuelve los ojos a la cama, lo distrae un olor agrio, perturbador (‘premonición de la vejez’, piensa detrás de su mirada). se acerca, jala las sábanas. edmund despierta como de un sueño intranquilo. martin dice. martin enreda. pero sus palabras, en una cuenta regresiva de la historia, bien pudieron tener la burda influencia de estas otras. da igual porque, de cualquier forma, edmund no vio otra cosa más que un absurdo monólogo en alcohol.

August 18, 2007

una de la mañana. viaducto. ver dos accidentes en menos de 5 minutos me hizo recordar cuando, borracho, mi amigo fabián tocó a mi puerta. su monólogo, después de verlo secarse las lágrimas, algo estilizado:

esos weyes [aquellos quencarnan la ley] no piensan en uno cuando escriben reglamentos. dicen “no acelerarás”, pero ellos qué saben de cómo menseñó a manejar mi papá? ellos no vieron cuando mi novia rompió fuente. tampoco podrían entender quen mi casa no puedo hacer nada con ella, que mi hijo nació realmente en el asiento trasero de un dart ‘86. ellos qué saben? ellos no saben absolutamente nada. ellos no saben que a veces, sólo a veces, uno no comete impertinencias al volante: las medita en un limbo entre conciencia e inconciencia y anticipa la destrucción del cuerpo, de lo ajeno. ellos no saben que a veces uno necesita manejar borracho.

tres semanas después cumplió su palabra (no fue explícito, debí leer entre líneas). murió en la esquina de viaducto y tlalpan. me pregunto si rubén, su hijo, hará lo mismo dentro de diez años. un acto heroico será detenerlo un viernes en la madrugada, él borracho y yo borracho, de la misma manera en que dos mujeres murieron por la culpa del imbécil de su padre. ¿habrá una cadena secreta de venganzas que rige las muertes que parecen obra de lo casual?

si me ven ahogado en sangre contra mi volante, les ruego que no digan “pinche gente, carajo”. fabiancito: fue un imbécil, sí, pero tenía usted razón: ellos qué saben?

los justos: una traducción a mí

August 15, 2007

un hombre que sueña cuidar un jardín, como lo quise a los diez.
el que agradezco quel jardín sea conductor de ruidos.
el que imagina con placer una etimología y la imagina cierta.
la que hace destellar la tierra como un aplauso insolente y merecido.
el que pide diez minutos más.
(para dormir; para destender un poco más la cama).
el mago quengañó a otro mago.
el que logra voltear las miradas marchantes hacia el cielo
cuando suelta un puño de confeti.
ocho peones blancos miran con temor a sus contrarios.
(los que cierran filas con temor).
el que retrató con llanto el llanto infante por haber matado un toro.
la hermana de holden c.
el que quiera componer bien esta página.
la que dijo que no hay mayor desgracia quel recuerdo.
la que me acaricia como acaricial animal dormido.
el que dijo que no hay que juzgar a una mujer dolida.
el que agradece tres o cuatro libros en el mundo.
el que no te mira como una fuerza hostil.
el quescribe ilustra en carta esmero.
la que prefiere nunca enviarlas.
esas personas, que se ignoran redentoras, quizá puedan salvarme.


“los justos”, en su idioma original, aquí.